Poemas de despedida de José Emilio Pacheco

Listados a continuación


El fuego
En la madera que se resuelve en chispa y llamarada luego en silencio y humo que se pierde miraste deshacerse con sigiloso estruendo tu vida Y te preguntas ...

Horas altas
En esta hora fluvial hoy no es ayer y aún parece muy lejos la mañana Hay un azoro múltiple extrañeza ...

El silencio
La silenciosa noche. Aquí en el bosque no distingo rumores, no, de ninguna especie. Los gusanos trabajan. Los pájaros de presa hacen ...

La noche nuestra interminable
Mis paginitas, ángel de mi guarda, fe de las niñeras antiquísimas, no pueden, no hacen peso en la balanza contra el horror tan ...

Otoi que jŒeusse aimée...
Y ahora una digresión Consideremos esa variante del amor que nunca puede llamarse amor Son aislados instantes sin futuro En la ciudad ...

Inmemorial
El misterioso día se acaba con las cosas que no devuelve Nunca nadie podrá reconstruir lo que pasó ni siquiera en este más ...

El mar sigue adelante
Entre tanto guijarro de la orilla no sabe el mar en dónde deshacerse ¿Cuándo terminará su infernidad ...

La diosa blanca
Porque sabe cuánto la quiero y cómo hablo de ella en su ausencia, la nieve vino a despedirme. Pintó de Brueghel los árboles. ...

Los elementos de la noche
Bajo el mínimo imperio que el ver no ha roído se derrumban los días, la fe, las previsiones. En el último valle la destrucción ...

Noche y nieve
Me asomé a la ventana y en lugar de jardín hallé la noche enteramente constelada de nieve La nieve hace tangible el silencio ...

Tratado de la desesperación: los peces
Siempre medita el agua del acuario Piensa en el pez salobre y en su vuelo reptante breves alas de silencio El entrañado ...

Ecuación de primer grado con una incógnita
En el último río de la ciudad, por error o incongruencia fantasmagórica, vi de repente un pez casi muerto. Boqueaba envenenado ...

Las perfecciones naturales
De las capitanías de la oruga sabe el rosal lo que le corresponde Silenciosas boquitas que roen de noche o bajo ...