Poemas religiosos de Abelardo Linares

Listados a continuación


En la mañana del mundo
Apenas la caricia de tu mano.Mi piel es de cristal cuando me tocas.¿Qué apaciguada luz, qué temblor hecho brasase deslíe en ...

Las formas del engaño
De entre todas las vidas que una vidapuede encerrar, tú y yo nunca escogimosprecisamente aquella que podríahabernos hecho odiar todas las ...

El extraño
Alguien está a la puerta de mi casa.Me he levantado en medio de la nochey le espío a través de los visillos.Alguien llama al portal, ...

Anatomía de la melancolía
Alegra el corazón haber vivido,y no importa del todo que el pasadono sea ya otra cosa que pasado.Si nos quemó la llama del vivir,su huella ...

Oficio de la costumbre
Del amor a las palabras queda sólo costumbre.Se hace rito el misterio y un dios inútilsilencioso visita el asolado paisaje de nuestros sueños.En ...

Una extraña certeza
Durante muchos años, a menudome he acordado de ti, o de tu imagen,para ser más exacto, pues de aquelloque amamos una vez sólo nos ...

Mágico vivir
Arde aún y es espléndida la llamade aquel fuego. ¿Recuerdas esas tardes,el canto de los pájaros; la tenueveladura de un mar ...

El café con espejos
Era un café y estábamos charlando.Un extraño café de gigantescas sillascon unos veladores diminutos.A nuestro alrededor rostros ...

La sombra
La calle estaba oscura, había llovidoy brillaba la luna en el asfalto.Una sombra sin sombra me detuvoimpidiéndome el paso. Oí su voz,de ...

La visita del arcángel
Verte, como tras niebla, vuelto el rostro,oculta la cabeza entre las sombras,y vislumbrar el suelo ajedrezado,los hondos muros blancos, la ventanay tras ...

Noche del sentido
Como cuchillos fueron nuestros besosen tanta sombra hiriéndonos callados.Vida o muerte nos dimos muchas veces,tan ebrios de aquel vino con cenizaque ...

A unos ojos
Tan cargada de vida está la verdeabsenta de tus ojos cuando hablas,que emborracha mirarte, y tanto fríopuede albergarse en ellos, que se ...

Bajo las lucas rojas
Sus cuerpos bajo aquella luz rojiza,su desnudo irreal entre la rasa niebla.Fosforescía el cuarto, altas paredescon blancos azulejos. Pensé: ...

Los rostros de la noche
No fue verdad la noche ni tus besos.En la sombra mentía aquel jardín,la anaranjada luna entre los árboles,fríos bancos de mármol, ...