A Una Ausente Seráfica

Agregar este poema a mis favoritos   Imprimir   Agrandar Texto   Achicar Texto  


Éstos, amada, son sitios vulgares
en que en el ruido mundanal se asusta
el alma fidelísima, que gusta
de evocar tus encantos familiares.

Añoro dulcemente los lugares
en donde imperas cual señora justa,
tu voz real y tu mirada augusta
que ungieron con su gracia mis pesares.

Y recuerdo que en época lejana,
por tus raras virtudes milagrosas
y tu amable modestia provinciana,

ebrio de amor te comparó el poeta
con la mejor de las piedras preciosas
oculta en pobres hojas de violeta.

*

Tuviste, en la delicia de mi sueño,
fuerza de mano que se da al caído
y la piedad de un pájaro agreño
que en la rama caduca pone el nido.

De tu falda al seráfico pergeño
cual párvulo medroso estoy asido,
que en la infantil iglesia de mi ensueño
las imágenes rotas han caído.

Yo sé que en mis catástrofes internas
no más quedas tú en pie, señora alta,
de frente noble y de miradas tiernas.

Condúceme en las noches inclementes
porque sin ti para marchar me falta
el óleo de las vírgenes prudentes.



Califica este poema:

Valoracion: 2/5 promedio

6 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Este poema fue etiquetado en las siguientes categorias:
- Poemas de amor (Sugerido por 4 usuarios)
- Poemas de perdón (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas de amistad (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas para navidad (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas de despedida (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas infantiles (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas religiosos (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas tristes (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas para mi padre (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas para mi madre (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas para mi hijo (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas de San Valentín (Sugerido por 2 usuarios)


Agregar este poema a la siguiente categoria: