Ansias

Agregar este poema a mis favoritos   Imprimir   Agrandar Texto   Achicar Texto  


Deja que mis manos,
sombra,
no se extiendan inútil
en la oscuridad,
deja que acaricien tu rostro
si tenerlo no puedo,
si verlo no consigo,
No esperes la madrugada
para confundirte con la luz
no me dejes resignado
a esperar la noche
para rogarte de nuevo.
Acércate, sombra,
déjame tu frío
para aplacar el calor que me abraza,
la fiebre de mis sueños,
el dolor de ya no tenerte...



Califica este poema:

Valoracion: 3/5 promedio

2 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Este poema fue etiquetado en las siguientes categorias:
- Poemas infantiles (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas religiosos (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas para mi madre (Sugerido por 3 usuarios)


Agregar este poema a la siguiente categoria: