Cada hora mía me parece
el agujero que una estrella
atraída a mi nada, con mi afán,
quema en mi alma.
Y ¡ay, cendal de mi vida,
agujereado como un paño pobre,
con una estrella viva viéndose
por cada májico agujero oscuro!
Califica este poema:
0 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.
Poemas de Juan Ramon Jimenez

Currently 0.00/5