Señor, quiero ser yo, y sólo con lo mío,
por humilde que sea, aun pobre y pequeño;
nada de adornos vanos ni lujoso atavío
ni aquello que deslumbra en ambicioso sueño.
No quiero en devaneo, tampoco en desvarío,
lo que no corresponda, aunque sea halagüeño;
es triste lo ficticio, y mucho de vacío
disponer como propio de lo que no se es dueño.
Quedar con nuestras cosas, lo que en verdad motiva
y es razón de vivir en el cabal sentido
?unos viejos retratos, tal lámpara votiva
y la talla minúscula del antiguo San Roque?,
y conmigo ser yo es lo que quiero y pido,
dentro de lo que fuera y lo que al fin me toque.
Califica este poema:
5 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.
Poemas de Marilina Rebora

Currently 3.60/5