Dale, dale, la mano que sostiene en lo alto la linterna...

Agregar este poema a mis favoritos   Imprimir   Agrandar Texto   Achicar Texto  


Dale, dale, la mano que sostiene en lo alto la linterna
empieza a aflojar, es ahora, da dos pasos, uno, dos, tus primeros
sigilosos pasos en la arena del otoño, uno más y ya son tres,
quitando esos pinos de alas caídas verías
la casa en la loma y vaquitas tascando
el forraje en la hondonada, sí
Pero para qué, los pinos no pueden correrse de ahí
ni la luz cebarse en otra especie más pía,
dale, con el taco marcando la arena, el pasto que invade la arena,
abajo, y a no buscar auxilio en las estrellas esterlinas
hacen su negocio sobre los techos herrumbrados,
dale, hasta que sola en un palo encogida de hombros la rabona
garza bruja con un cuac pelado corte el viento
nadie va a salir a buscarte, pensando si estás vivo o qué.



Califica este poema:

Valoracion: 1/5 promedio

4 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Este poema fue etiquetado en las siguientes categorias:
- Poemas de amor (Sugerido por 1 usuario)
- Poemas de perdón (Sugerido por 1 usuario)
- Poemas de amistad (Sugerido por 1 usuario)
- Poemas para navidad (Sugerido por 1 usuario)
- Poemas de despedida (Sugerido por 1 usuario)
- Poemas infantiles (Sugerido por 1 usuario)
- Poemas religiosos (Sugerido por 1 usuario)
- Poemas tristes (Sugerido por 1 usuario)
- Poemas para mi padre (Sugerido por 1 usuario)
- Poemas para mi madre (Sugerido por 1 usuario)
- Poemas para mi hijo (Sugerido por 1 usuario)
- Poemas de San Valentín (Sugerido por 1 usuario)


Agregar este poema a la siguiente categoria: