Con los frutos del enebro
y las hojas
prenderé, amada luz mía,
este crepúsculo
tus labios
en mis lóbregos labios de incienso.
E impuestas en tus ojos
mis manos serán fértiles
y será
la oscuridad un verso
de piedra
por la sangre acariciada.
Feliz maridaje.
Califica este poema:
5 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.
Poemas de Javier Pérez Walias

Currently 2.80/5