Divagaciones

Agregar este poema a mis favoritos   Imprimir   Agrandar Texto   Achicar Texto  


Mis ojos espantos han visto,
tal ha sido mi triste suerte;
cual la de mi Señor Jesucristo,
mi alma está triste hasta la muerte.

Hombre malvado y hombre listo
en mi enemigo se convierte;
cual la de mi Señor Jesucristo,
mi alma está triste hasta la muerte.

Desde que soy, desde que existo,
mi pobre alma armonías vierte.
Cual la de mi Señor Jesucristo,
mi alma está triste hasta la muerte.



Califica este poema:

Valoracion: 0/5 Votá ahora!

0 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Agregar este poema a la siguiente categoria: