El Alma Acorazada

Agregar este poema a mis favoritos   Imprimir   Agrandar Texto   Achicar Texto  


Que me traspasen dardos: no habré de defenderme;
que me hiera cruel total indiferencia;
que los rostros, impávidos, al no reconocerme
pasen sin advertir siquiera mi presencia.

Que el desamor se infiltre mientras el amor duerme
y que a la tolerancia azuce la pendencia;
que egoísmo y envidia me descubran inerme
y aun sin defensor me llegue la sentencia.

Mas quiero hoy declarar, Señor, que no fui mala
pese a haber cometido dolorosos errores;
nunca me envanecí y jamás hice gala
de lo que tal vez tuve, al pasar de mis días,
pues mujer, también madre, sé de santos amores
que acorazan el alma contra las villanías.



Califica este poema:

Valoracion: 2/5 promedio

8 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Este poema fue etiquetado en las siguientes categorias:
- Poemas de amor (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas de perdón (Sugerido por 4 usuarios)
- Poemas de amistad (Sugerido por 4 usuarios)
- Poemas para navidad (Sugerido por 4 usuarios)
- Poemas de despedida (Sugerido por 5 usuarios)
- Poemas infantiles (Sugerido por 4 usuarios)
- Poemas religiosos (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas tristes (Sugerido por 5 usuarios)
- Poemas para mi padre (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas para mi madre (Sugerido por 4 usuarios)
- Poemas para mi hijo (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas de San Valentín (Sugerido por 3 usuarios)


Agregar este poema a la siguiente categoria: