El café con espejos

Agregar este poema a mis favoritos   Imprimir   Agrandar Texto   Achicar Texto  


Era un café y estábamos charlando.
Un extraño café de gigantescas sillas
con unos veladores diminutos.
A nuestro alrededor rostros borrosos
o, más exactamente, unos hombres sin rostro;
y así no me extrañó todo el silencio
de aquel local de espejos infinitos.
No puedo recordar de qué charlaba,
pero sí mi alegría y la viveza,
sin duda exagerada, de mis gestos.
Él me dejaba hablar, indiferente
a toda la pasión que había en mis palabras.
De repente me dijo con voz bronca:
¿Y tú que harás ahora que estás muerto?
Al principio no supe comprenderle,
tan estúpido aquello, tan falto de sentido,
y volví la cabeza. En los espejos
quise mirar mi rostro, pero era el de mi padre
el que veía en ellos. ¿Al fin te has dado cuenta?
¿De qué?, le pregunté. De que eres un sueño,
hijo mío.



Califica este poema:

Valoracion: 2/5 promedio

10 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Este poema fue etiquetado en las siguientes categorias:
- Poemas de amor (Sugerido por 19 usuarios)
- Poemas de perdón (Sugerido por 18 usuarios)
- Poemas de amistad (Sugerido por 17 usuarios)
- Poemas para navidad (Sugerido por 17 usuarios)
- Poemas de despedida (Sugerido por 17 usuarios)
- Poemas infantiles (Sugerido por 18 usuarios)
- Poemas religiosos (Sugerido por 17 usuarios)
- Poemas tristes (Sugerido por 18 usuarios)
- Poemas para mi padre (Sugerido por 18 usuarios)
- Poemas para mi madre (Sugerido por 17 usuarios)
- Poemas para mi hijo (Sugerido por 18 usuarios)
- Poemas de San Valentín (Sugerido por 18 usuarios)


Agregar este poema a la siguiente categoria: