No me mirarán diciendo: «¿Qué eres?»,
sino sin curiosidad y noblemente.
Porque yo seré también de los quietos,
y ya no tendré difíciles los pensamientos.
Mis ojos serán, tranquilos, los suyos.
Los miraré sin preguntas, uno en lo uno.
Califica este poema:
0 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.
Poemas de Juan Ramon Jimenez

Currently 0.00/5