El médico de la aldea

Agregar este poema a mis favoritos   Imprimir   Agrandar Texto   Achicar Texto  


Como el dulce Rabí de Galilea,
con la sonrisa iluminó la infancia,
y derramó de su alma la fragancia
sobre la humilde gente de la aldea.

Su espíritu en el Héspero aletea,
su corazón palpita en nuestra estancia,
y su mano a través de la distancia
la plata de la luna espolvorea.

San Vicente de Paúl y San Francisco
transmigraron a su alma consagrada
a cosechar espinas en el risco.

Junto a la cuna meditar lo he visto.
Se cuajaba de estrellas su mirada
cuando pedía lo imposible a Cristo.



Califica este poema:

Valoracion: 3/5 promedio

10 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Este poema fue etiquetado en las siguientes categorias:
- Poemas de amor (Sugerido por 6 usuarios)
- Poemas de perdón (Sugerido por 5 usuarios)
- Poemas de amistad (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas para navidad (Sugerido por 5 usuarios)
- Poemas de despedida (Sugerido por 5 usuarios)
- Poemas infantiles (Sugerido por 5 usuarios)
- Poemas religiosos (Sugerido por 4 usuarios)
- Poemas tristes (Sugerido por 5 usuarios)
- Poemas para mi padre (Sugerido por 4 usuarios)
- Poemas para mi madre (Sugerido por 4 usuarios)
- Poemas para mi hijo (Sugerido por 5 usuarios)
- Poemas de San Valentín (Sugerido por 5 usuarios)


Agregar este poema a la siguiente categoria: