Que nada me invada de fuera,
que sólo me escuche yo dentro.
Yo dios
de mi pecho.
(Yo todo: poniente y aurora;
amor, amistad, vida y sueño.
Yo solo
universo).
Pasad, no penséis en mi vida,
dejadme sumido y esbelto.
Yo uno
en mi centro.
Califica este poema:
4 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.
Poemas de Juan Ramon Jimenez

Currently 2.00/5