Oye, hijo mío, el silencio.
Es un silencio ondulado,
un silencio,
donde resbalan valles y ecos
y que inclina las frentes
hacia el suelo.
Califica este poema:
10 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.
Poemas de Federico García Lorca

Currently 2.10/5