Elegía a Ernest Hemingway

Agregar este poema a mis favoritos   Imprimir   Agrandar Texto   Achicar Texto  


Los que arrastramos un pescado, o una vaca negra,
como el Viejo Amargo del Mar de las Antillas,
los que apacentamos una gran culebra por el llano
arrojamos tu ataúd como un sauce de pelos.

¡Qué golondrina, que sueño sobrevolaba tu corazón
cuando mostrabas el pecho en armas,
como el dios-padre de los mitos desaparecidos !
porque, ciertamente, en la niebla coloquial, en el designio raro,
eras la almendra sobre el tizón negro,
cayendo en la eternidad, riente, inmemorial, con la bala llorando en la piedra del ojo.

Puro de alcohol, profundo como el aroma del tabaco,
augur estupefacto sobre la tierra,
montaste a la vida como a un perro,
mordiendo su oreja verde, sonriendo en la tormenta como un búfalo,
y rendido
entre el vino y la mujer, tu barba
de macho perdurable, tu barba de poderoso velamen,
era la barca fenicia y roja en el rescoldo de los días.
Desde mi cojera invernal, yo, americano inerme,
hijo de extraviadas religiones, pusilánime y fatal,
estrecho tu brazo peludo de triunfador.



Califica este poema:

Valoracion: 2/5 promedio

5 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Este poema fue etiquetado en las siguientes categorias:
- Poemas de amor (Sugerido por 4 usuarios)
- Poemas de perdón (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas de amistad (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas para navidad (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas de despedida (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas infantiles (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas religiosos (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas tristes (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas para mi padre (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas para mi madre (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas para mi hijo (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas de San Valentín (Sugerido por 3 usuarios)


Agregar este poema a la siguiente categoria: