Entre el aura obsesiva del incienso,
un rumor de cabezas oscilantes.
¿Qué silencioso aceite voluntario
me ha traído hasta el templo taoísta?
Gota a gota ese aceite me consagra
para otra devoción, de nuevo anónima.
Califica este poema:
7 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.
Poemas de David Escobar Galindo

Currently 3.29/5