Agregar este poema a mis favoritos   Imprimir   Agrandar Texto   Achicar Texto  


Esta vieja costumbre en consecuencia
de amanecer cansado cada día
con la cara de siempre, el mismo aspecto
-cordero estupefacto, ¡no hay derecho!-,
la liturgia congénita de mirarme al espejo:
descubrirme in fraganti con peineta y dentífrico
-no asienta esa conducta en mansa bestia-;
conciencia de estar vivo y respirando
-con qué objeto, qué sabes-, y otras cosas
que, por último, ahora no tolero:
la plena autonomía de mis gestos
y la fidelidad de mis zapatos.



Califica este poema:

Valoracion: 3/5 promedio

11 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Este poema fue etiquetado en las siguientes categorias:
- Poemas de amor (Sugerido por 10 usuarios)
- Poemas de amor (Sugerido por 1 usuario)
- Poemas de perdón (Sugerido por 9 usuarios)
- Poemas de amistad (Sugerido por 12 usuarios)
- Poemas para navidad (Sugerido por 9 usuarios)
- Poemas de despedida (Sugerido por 9 usuarios)
- Poemas infantiles (Sugerido por 10 usuarios)
- Poemas religiosos (Sugerido por 10 usuarios)
- Poemas tristes (Sugerido por 9 usuarios)
- Poemas para mi padre (Sugerido por 10 usuarios)
- Poemas para mi madre (Sugerido por 12 usuarios)
- Poemas para mi hijo (Sugerido por 9 usuarios)
- Poemas de San Valentín (Sugerido por 12 usuarios)


Agregar este poema a la siguiente categoria: