¡Ay primavera, primavera suave!
Érase una mujer que compartía
el humus de la tierra, la armonía,
el árbol fácil y el nidal del ave.

Érase una mujer como una llave
con la que abrir un mundo de alegría,
una mujer, fugaz sabiduría,
pacífica guerrera, beso en clave.

Y érase un hombre así, de todas suertes
hombre y señor, total naturaleza,
puño gigante, lumbre de mil muertes,

abismo terminal, conciencia ilesa,
con el llanto interior, porque eran fuertes
sus ojos de metal color tristeza.



Califica este poema:

Valoracion: 4/5 promedio

8 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Este poema fue etiquetado en las siguientes categorias:
- Poemas de amor (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas de perdón (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas de amistad (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas de amistad (Sugerido por 1 usuario)
- Poemas para navidad (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas de despedida (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas infantiles (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas infantiles (Sugerido por 1 usuario)
- Poemas religiosos (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas tristes (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas para mi padre (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas para mi madre (Sugerido por 3 usuarios)
- Poemas para mi hijo (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas para mi hijo (Sugerido por 1 usuario)
- Poemas de San Valentín (Sugerido por 3 usuarios)


Agregar este poema a la siguiente categoria: