La Copa Negra

Agregar este poema a mis favoritos   Imprimir   Agrandar Texto   Achicar Texto  


La noche es una copa de mal. Un silbo agudo
del guardia la atraviesa, cual vibrante alfiler.
Oye, tú, mujerzuela, ¿cómo, si ya te fuiste,
la onda aún es negra y me hace aún arder?

La tierra tiene bordes de féretro en la sombra.
Oye, tú, mujerzuela, no vayas a volver.

Mi carne nada, nada
en la copa de sombra que me hace aún doler;
mi carne nada en ella
como en un pantanoso corazón de mujer.

Ascua astral... He sentido
secos roces de arcilla
sobre mi loto diáfano caer.
¡Ah, mujer! Por ti existe
la carne hecha de instinto. ¡Ah, mujer!

Por eso ¡oh negro cáliz! aun cuando ya te fuiste,
me ahogo con el polvo
¡y piafan en mis carnes más ganas de beber!



Califica este poema:

Valoracion: 2/5 promedio

6 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Este poema fue etiquetado en las siguientes categorias:
- Poemas de amor (Sugerido por 4 usuarios)
- Poemas de perdón (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas de amistad (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas para navidad (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas de despedida (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas infantiles (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas religiosos (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas tristes (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas para mi padre (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas para mi madre (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas para mi hijo (Sugerido por 2 usuarios)
- Poemas de San Valentín (Sugerido por 2 usuarios)


Agregar este poema a la siguiente categoria: