La Espada

Agregar este poema a mis favoritos   Imprimir   Agrandar Texto   Achicar Texto  


¡Qué confiada duermes
ante mi vela, ausente
de mi alma, en tu débil
hermosura, y presente
a mi cuerpo sin redes,
que el instinto revuelve!

(Te entregas cual la muerte).

Tierna azucena eres,
a tu campo celeste
trasplantada y alegre
por el sueño solemne,
que te hace aquí, imponente,
tendida espada fuerte.



Califica este poema:

Valoracion: 0/5 Votá ahora!

0 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Agregar este poema a la siguiente categoria: