La tarde va cayendo en su gris
y uno que otro disparo de fusil o revólver
recuerda que estás en tu país de muertos.
Alguien volverá a llamar esta tarde,
alguien sin esperanza.
Que la tarde muera como mueres hoy
en el silencio del primer día de un año
como tantos otros del pasado
Califica este poema:
7 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.
Poemas de Harold Alvarado Tenorio

Currently 2.00/5