Mañana, mañana

Agregar este poema a mis favoritos   Imprimir   Agrandar Texto   Achicar Texto  


Recuerdo las ciudades que nunca he visto
exactamente. Venecia con sus venas de plata, Leningrado
con sus minaretes de toffee retorcido. París. Pronto
los impresionistas obtendrán sol de las sombras.
¡Oh! y las callejas de Hyderabad como una cobra desenroscándose.

Haber amado un horizonte es insularidad;
ciega la visión, limita la experiencia.
El espíritu es voluntarioso, pero la mente es sucia.
La carne se consume a sí misma bajo sábanas espolvoreadas de migas,
ampliando el Weltanschauung con revistas.

Hay un mundo al otro lado de la puerta, pero qué inquietante resulta
encontrarse junto al propio equipaje en un escalón frío cuando el alba
tiñe de rosa los ladrillos, y antes de tener ocasión de lamentarlo,
llega el taxi haciendo sonar una vez la bocina,
deslizándose hasta la acera como un coche fúnebre—y subimos.



Califica este poema:

Valoracion: 2/5 promedio

7 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Este poema fue etiquetado en las siguientes categorias:
- Poemas de amor (Sugerido por 14 usuarios)
- Poemas de perdón (Sugerido por 13 usuarios)
- Poemas de amistad (Sugerido por 13 usuarios)
- Poemas para navidad (Sugerido por 15 usuarios)
- Poemas de despedida (Sugerido por 15 usuarios)
- Poemas infantiles (Sugerido por 15 usuarios)
- Poemas religiosos (Sugerido por 13 usuarios)
- Poemas tristes (Sugerido por 15 usuarios)
- Poemas para mi padre (Sugerido por 13 usuarios)
- Poemas para mi madre (Sugerido por 15 usuarios)
- Poemas para mi hijo (Sugerido por 13 usuarios)
- Poemas de San Valentín (Sugerido por 15 usuarios)


Agregar este poema a la siguiente categoria: