Pensar que muchos buscan una piedra
o la raíz
dónde aferrarse para luego seguir nadando contracorriente.
¿Buscar los orígenes hasta quedar en una orilla?
¿Dar sombra a la serpiente y casa al gusano?
Ser nadie
y aún, como la hoja seca,
servir de embarcación a los instintos.
Recostado en el huidizo caudal
observo las nubes.
Acaso sea yo
el que toma caprichosas formas bajo ellas.
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Poemas de Eduardo Zambrano

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