No acabarán mis flores,
no cesarán mis cantos.
Yo cantor los elevo,
se reparten, se esparcen.
Aún cuando las flores
se marchitan y amarillecen,
serán llevadas allá,
al interior de la casa
del ave de plumas de oro.
Califica este poema:
18 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.
Poemas de Nezahualcóyotl de Texcoco

Currently 2.78/5