Paisaje con Dos Tumbas y Un Perro Asirio

Agregar este poema a mis favoritos   Imprimir   Agrandar Texto   Achicar Texto  


Amigo,
levántate para que oigas aullar
al perro asirio.
Las tres ninfas del cáncer han estado bailando,
hijo mío.
Trajeron unas montañas de lacre rojo
y unas sábanas duras donde estaba el cáncer dormido.
El caballo tenía un ojo en el cuello
y la luna estaba en un cielo tan frío
que tuvo que desgarrarse su monte de Venus
y ahogar en sangre y ceniza los cementerios antiguos.

Amigo,
despierta, que los montes todavía no respiran
y las hierbas de mí corazón están en otro sitio.
No importa que estés lleno de agua de mar.
Yo amé mucho tiempo a un niño
que tenía una plumilla en la lengua
y vivimos cien años dentro de un cuchillo.
Despierta. Calla. Escucha. Incorpórate un poco.
El aullido
es una larga lengua morada que deja
hormigas de espanto y licor de lirios.
Ya vienen hacia la roca. ¡No alargues tus raíces!
Se acerca. Gime. No solloces en sueños, amigo.

¡Amigo!
Levántate para que oigas aullar
al perro asirio.



Califica este poema:

Valoracion: 2/5 promedio

13 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Este poema fue etiquetado en las siguientes categorias:
- Poemas de amor (Sugerido por 10 usuarios)
- Poemas de perdón (Sugerido por 6 usuarios)
- Poemas de amistad (Sugerido por 7 usuarios)
- Poemas para navidad (Sugerido por 5 usuarios)
- Poemas de despedida (Sugerido por 8 usuarios)
- Poemas infantiles (Sugerido por 8 usuarios)
- Poemas religiosos (Sugerido por 8 usuarios)
- Poemas tristes (Sugerido por 7 usuarios)
- Poemas para mi padre (Sugerido por 6 usuarios)
- Poemas para mi madre (Sugerido por 6 usuarios)
- Poemas para mi hijo (Sugerido por 6 usuarios)
- Poemas de San Valentín (Sugerido por 6 usuarios)


Agregar este poema a la siguiente categoria: