Nunca entendí lo que es un laberinto
hasta que cara a cara con mi mismo
perfil hurgara en el espejo matutino
con que me lavo el polvo y me preciso.
Porque así somos más de lo que fuimos
a la orilla del sol alado y fino:
de sangre reja y muro bien vestidos
de moho y vaho y rata amados hijos.
Califica este poema:
3 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.
Poemas de Roque Dalton Garcia

Currently 2.33/5