Pie para El Niño de Vallecas, de Velázquez

Agregar este poema a mis favoritos   Imprimir   Agrandar Texto   Achicar Texto  


Bacía, Yelmo, Halo.
Este es el orden, Sancho.


De aquí no se va nadie.

Mientras esta cabeza rota
del Niño de Vallecas exista,
de aquí no se va nadie. Nadie.
Ni el místico ni el suicida.

Antes hay que deshacer este entuerto,
antes hay que resolver este enigma.
Y hay que resolverlo entre todos,
y hay que resolverlo sin cobardía,
sin huir
con unas alas de percalina
o haciendo un agujero
en la tarima.
De aquí no se va nadie. Nadie.
Ni el místico ni el suicida.

Y es inútil,
inútil toda huida
(ni por abajo
ni por arriba).
Se vuelve siempre. Siempre.
Hasta que un día (¡un buen día!)
el yelmo de Mambrino
?halo ya, no yelmo ni bacía?
se acomode a las sienes de Sancho
y a las tuyas y a las mías
como pintiparado,
como hecho a la medida.
Entonces nos iremos todos
por las bambalinas.
Tú, y yo, y Sancho, y el Niño de Vallecas,
y el místico, y el suicida.



Califica este poema:

Valoracion: 3/5 promedio

10 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Este poema fue etiquetado en las siguientes categorias:
- Poemas de amor (Sugerido por 20 usuarios)
- Poemas de perdón (Sugerido por 18 usuarios)
- Poemas de amistad (Sugerido por 18 usuarios)
- Poemas para navidad (Sugerido por 19 usuarios)
- Poemas de despedida (Sugerido por 18 usuarios)
- Poemas infantiles (Sugerido por 19 usuarios)
- Poemas religiosos (Sugerido por 18 usuarios)
- Poemas tristes (Sugerido por 18 usuarios)
- Poemas para mi padre (Sugerido por 18 usuarios)
- Poemas para mi madre (Sugerido por 19 usuarios)
- Poemas para mi hijo (Sugerido por 18 usuarios)
- Poemas de San Valentín (Sugerido por 18 usuarios)


Agregar este poema a la siguiente categoria: