Agregar este poema a mis favoritos   Imprimir   Agrandar Texto   Achicar Texto  


Su mano entre mis manos,
sus ojos en mis ojos,
la amorosa cabeza
apoyada en mi hombro,
Dios sabe cuántas veces
con paso perezoso
hemos vagado juntos
bajo los altos olmos
que de su casa prestan
misterio y sombra al pórtico.

*

Y ayer... un año apenas,
pasado como un soplo,
con qué exquisita gracia,
con qué admirable aplomo,
me dijo al presentarnos
un amigo oficioso:
?¡Creo que en alguna parte
he visto a usted! ¡Ah, bobos,
que sois de los salones
comadres de buen tono,
y andabais allí a caza
de galantes embrollos:
qué historia habéis perdido,
qué manjar tan sabroso
para ser devorado
sotto voce en un coro
detrás del abanico
de plumas y de oro...!

*

Discreta y casta luna,
copudos y altos olmos,
paredes de su casa,
umbrales de su pórtico,
callad, y que el secreto
no salga de vosotros.
Callad, que por mi parte
yo lo he olvidado todo;
y ella... ella, no hay máscara
semejante a su rostro.



Califica este poema:

Valoracion: 3/5 promedio

23 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Este poema fue etiquetado en las siguientes categorias:
- Poemas de amor (Sugerido por 18 usuarios)
- Poemas de perdón (Sugerido por 14 usuarios)
- Poemas de amistad (Sugerido por 15 usuarios)
- Poemas para navidad (Sugerido por 14 usuarios)
- Poemas de despedida (Sugerido por 15 usuarios)
- Poemas infantiles (Sugerido por 15 usuarios)
- Poemas religiosos (Sugerido por 16 usuarios)
- Poemas tristes (Sugerido por 14 usuarios)
- Poemas para mi padre (Sugerido por 13 usuarios)
- Poemas para mi madre (Sugerido por 15 usuarios)
- Poemas para mi hijo (Sugerido por 14 usuarios)
- Poemas de San Valentín (Sugerido por 16 usuarios)


Agregar este poema a la siguiente categoria: