Yo me tengo que reconocer.
No soy prisma. No soy camaleón.
Dios es mi mentor,
el curador de mi sala de exposición
más alumbrada
y yo
su espejo.
Califica este poema:
2 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.
Poemas de Françoise Roy

Currently 3.00/5