Quizas un dia,
hacia el fin de lo tangible,
hablemos con nuestras bocas
soldadas en las semillas
de una fuente de sol.
Y nos irimos disecando
hasta ser solo semillas,
esperando bajo tierra
el nuevo fulgor del verde
en nuestro centro.
Califica este poema:
4 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.
Poemas de Nicomedes Suárez Araúz

Currently 3.00/5