Spes

Agregar este poema a mis favoritos   Imprimir   Agrandar Texto   Achicar Texto  


Jesús, incomparable perdonador de injurias,
óyeme; Sembrador de trigo, dame el tierno
pan de tus hostias; dame, contra el sañudo infierno,
una gracia lustral de iras y lujurias.

Dime que este espantoso horror de la agonía
que me obsede, es no más de mi culpa nefanda,
que al morir hallaré la luz de un nuevo día
y que entonces oiré mi «¡Levántate y anda!»



Califica este poema:

Valoracion: 3/5. Voto recibido

Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.


Este poema fue etiquetado en las siguientes categorias:
- Poemas de amor (Sugerido por 1 usuario)


Agregar este poema a la siguiente categoria: