Firman su sentencia de muerte
los que publican su vida
en algunos versos incipientes
que les quitan el amor, los sesos, los días.
Pero esto no lo digo yo, sino el idiota ese
del espejo.
Por eso me da risa.
Califica este poema:
3 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.
Poemas de Eduardo Zambrano

Currently 1.00/5