Viéndose en un fiel cristal
ya antigua Lice, y que el arte
no hallaba en su rostro parte
sin estrago natural,
dijo: «Hermosura mortal,
pues que su origen lo fue,
aunque el mismo Amor le dé
sus flechas para rendir,
viva obligada a morir,
pero a envejecer, ¿por qué?»
Califica este poema:
5 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.
Poemas de Bartolome Leonardo de Argensol

Currently 1.80/5