1
Quise que me conociera
como realmente soy.
Dejé atrás
todas las trampas.
En estado de alcohol
grité, imploré, ofendí;
vomité dolor y miedo
sobre su regazo.
Cuando me vio,
sombrío en la humedad,
febril por el desorden,
revolcado y puro,
casi un recién nacido,
sin duda por el tanto amor,
sin duda,
escupió sobre mi rostro,
huyó.
Califica este poema:
2 votos recibidos
Registrate aquí y haz valer tu voto por dos.
Poemas de Jaime Augusto Shelley

Currently 1.50/5