Poemas de Dolors Alberola

Listados a continuación


Cementerio de nadas
I Ya hemos vuelto de nuevo al invierno de la lluvia. Tocamos la gran piedra y su alquimia nos redujo a cenizas. De nada sirve, pues, la espesa ...

Descendimiento
También tú estabas muerto. No fuera yo la virgen, la hembra que tuviera recostada tu cabeza en mi pecho, ni fuera el solo brazo esas ...

El último tren
Escucho cada noche cómo una voz purísima, el muchacho tristísimo que cada tarde muere, ...

El mito de Bronwyn
Eran las eras grises mensajeras, eran las mensajeras de las eras, eran ...

El poema
cuando no sabía que yo era poeta (Marina Zvetaieva) Primero ...

En el principio fue el número
Creárase la soledad, el doble de ella misma, e incluso el triple y llegárase al siete de la nota, al lugar del descanso, al punto geométrico, ...

Genealogía de la hembra
Yo, que fuera tu Agar, la esclava, y fuera Jezabel, arrojada a los perros de la noche y, así, fuera María -tan delicada y pura ante tus ...

Mar de nadas
Será difícil arrancar del ciego enredado una flor: ni una flor sólo, ...

Memoria de Quevedo
Ahora (que, renacida, miro todo y espero de tu cuerpo la esperanza -la mano que se abisma en la labranza de renacer del agua tanto lodo-. Y ahora que ...

Oda de despedida temporal a Manuel Francisco Reina
«Tus nobles piernas, bajo los volantes que cazan, tormentan los deseos oscuros y los excitan, ...

Ofertorio
Rota y muerta, Señor, tan astillada y pertrecha y fugaz y arrepentida y segura y dudosa oscurecida, triunfadora y vivaz, muy humillada, blanca ...

Temporal
(Ray, llévanos con tu vara ciega por la Zona Peligrosa de la Mente y sorpréndenos otra vez) ...