Poemas de Gilberto Owen

Listados a continuación


Al espejo
Me quedo en tus pupilas, sin convite a tu fiesta de fantasmas. Adentro todos trenzan sus efímeros lazos, yo solo afuera, y sin amor, mas prisionero, ...

Allá en mis años...
Allá en mis años Poesía usaba por cifra una equis, y su conciencia se llamaba quince. ¿Qué van a hacer las rosas ...

Booz canta su amor
Me he querido mentir que no te amo, roja alegría incauta, sol sin freno en la tarde que sólo tú detienes, luz demorada sobre ...

Booz ve dormir a Ruth
La isla está rodeada por un mar tembloroso que algunos llaman piel. Pero es espuma. Es un mar que prolonga su blancura en el cielo como el halo ...

Celos y muerte de Booz
Y sólo sé que no soy yo el durmiente que sueña un cedro Huguiano, lo que sueñas, y pues que he nacido de muerte natural, ...

Discurso del paralítico
Encadenado al cielo, en paz y orden, mutilado de todo lo imperfecto, en esta soledad desmemoriada —paisaje horizontal de arena o hielo— nada ...

El infierno perdido
Por el amor de una nube de blanda piel me perdí duermo encadenado al cielo sin voz sin nombre sin ser sin ser voz suena mi nombre mas donde ...

El martes
Pero me romperé. Me he de romper, granada en la que ya no caben los candentes espejos biselados, y lo que fui de oculto y leal saldrá ...

El naufragio
Esta mañana te sorprendo con el rostro tan desnudo que temblamos; sin más que un aire de haber sido y sólo estar, ahora, un aire ...

Espera, octubre...
Espera, octubre. No hables, voz. Abril disuelve apenas la piel de las estatuas en espuma, aún canta en flor el árbol de las venas, y ...

Final
Mañana. Acaso el sol golpea en dos ventanas que entran en erupción. Antes salen los indios que pasan al mercado tiritando con todo el trópico ...

Interior
Las cosas que entran por el silencio empiezan a llegar al cuarto. Lo sabemos, porque nos dejamos olvidados allá adentro los ojos. La soledad llega ...

Llagado de su mano
La ilusión serpentina del principio me tentaba a morderte fruto vano en mi tortura de aprendiz de magia. Luego, te fuiste por mis siete ...

Nombres
Preso mejor. Tal vez así recuerde otra iglesia, la catedral de Taxco, y sus piedras que cambian de forma con la luz de cada hora. Las calles ...

Propósito
Todavía mis ojos, por tus ojos, en tu alma, como el día del encuentro; que el amor, como siempre, nos presida, pero ya nunca lo nombraremos. ...

Rasgos (I. Camino)
Rasgos (I. Camino)Aquel camino, desde la montaña, con la hemorragia larga de su barro, baja, poquito a poco, hasta la botica aldeana. El ...

Rasgos (II. Pinar)
Rasgos (II. Pinar)Apuntamos aquel cielo que se nos desplomaba, verdinegro. Los que pasaban a lo lejos eran —sombras chinescas en la pantalla del ...

Rasgos (III. Camino)
Rasgos (III. Camino)¿Y aquel otro caminito del cielo por donde anoche fueron nuestros ojos? Cuatro príncipes iban sobre él; ...

Rescoldos de sentir
En esa frente líquida se bañaron Susanas como nubes que fisgaban los viejos desde las niñas de mis ojos púberes. Cuando ...

Sombra
Mi estrella -óyela correr- se apagó hace años. Nadie sabría ya de dónde llega su luz, entre los dedos de la distancia. ...

Tu nombre, poesía
Y saber luego que eres tú barca de brisa contra mis peñascos; y saber luego que eres tú viento de hielo sobre mis trigales humillados ...

Viento
Recuerdo el paraje del aire donde se guardan las cartas perdidas, las palabras que decimos, cuando pasa un tren, seguros de no ser oídos, y los ...

Y tu retórica
Si lo escribió mi prisa feliz, ¿con qué palabras, cómo dije: 'palomas cálidas de tu pecho'? En sus picos leería: ...