Poemas de Ketty Alejandrina Lis

Listados a continuación


Bajo continuo
                                                                                                    A Marta Cwielong La tarde parece andar morosa ...

Boca muda
Boca muda ¿boca-fauces al acecho? no no muda muda labios en doma y aplanados brazos como las ramas de un sauce se confunden y beben la savia de sí mismos ...

El corazón es un estado de intemperie
Se necesita un corazón abierto no cubierto  ante las múltiples cruzadas líneas fuerza del poema. No hay razón para humillarse repitiendo ...

El tiempo
Fue en la mañana aquella que en un dejo amargo dijo dos días comunes faltan dos días igualmente paralizados para que el cielo ...

Horas diurnas
Son los pies los que hablan al caminar sin rumbo. Se agosta el surco                     y se desciende a una planicie sin principio para ...

Horas nocturnas
Leo las noches en el limbo de las horas todas del árbol. Deslizo por el costado impreciso de los cálices. Lúcida nimiedad ...

Más acá o más allá
No sirven unos huesos frágiles de sostén seguro ni sostiene la fragancia indómita de la hoja de laurel la brisa ausente. ¿En ...

Madrugada
Un cierto día de marzo  nació  la opacidad de un río subterráneo.  Un globo iluminado bajó hasta la pradera recorrió palmo a palmo los ríos y los lagos ...

Nureyeb
Resopla el mar como caballo encabritado girando  girando salvajemente etéreo sobre las alas extendidas quietas de un águila en planeo. ...

Por qué temerle
Por qué temerle hay algo de retorno en su mirada una cierta piedad quizá ese cansancio de recoger desde el principio de los tiempos hojas que se asoman sin pausa  ...