Poemas de Leopoldo de Luis

Listados a continuación


Cumpleaños
Un año es como un torpe dromedario y abrimos sobre él otro desierto. Hemos venido en un camello muerto sobre el que cabalgamos a diario. ...

El espejo
Con los ojos vendados nos miramos cada día delante de un espejo para ser sólo imágenes nuestras que no veremos. Desfilamos, ...

El mueble viejo
Al carpintero hoy he suplantado y estoy manipulando la madera. Los clavos vienen, el martillo espera y un viejo mueble llora desclavado. (Nadie recuerda aquel árbol herido ...

Es como levantarte con los ojos
Es como levantarte con los ojos, con las húmedas alas de los ojos, al imborrable cielo del recuerdo. Pasan nubes oscuras, tristes pájaros. ...

La asamblea
Como en una asamblea nos hallamos. No sabemos quién es el que nos llama. Una luz o una lengua se derrama sobre la mesa. Todos nos miramos. ...

La extraña amiga
Cuando tú llegues no estaré yo, amiga extraña, no veré tus ojos tristes. Nunca podré, contra lo que se diga, levantar ...

La muerte
                              'Yo no puedo vivir mi muerte'                                         Wittgenstein Nadie puede vivir su propia muerte. ...

La pareja
Tenerte cerca. Hablarte. Y besarte en silencio. Y sentir el contacto caliente de tu cuerpo. Sentir que vives, trémula, aquí, contra ...

La ropa en la ventana
Como falsos ahorcados en el aire sus cuerpos vacilantes y vacíos, desnudos de nosotros, brazos, piernas, cinturas, pechos, cuellos, suspendidos. ...

La vuelta
Soy tu hijo. Tu hermano. No es posible. Sin duda que hay aquí un mal entendido ¿Soy el que quise ser o éste que he sido? La ...

Los nombres de las cosas
Si decimos madera, se oye el viento poniendo entre los árboles su música, como cuando al nombrar el pan nos llega un vaho caliente de ...

Otra vez
Vamos a repetir la misma escena. Tú y yo. Nos aprendimos los papeles. Miles y miles antes lo dijeron. Pero la vieja historia nunca muere. ...

Una mujer en la escalera
Escalón a escalón, una cansada mujer asciende como si del centro de la tierra subiera. De allá adentro honda sombra retiene ...